Edición No. 22, Issue II, Enero 2026
1. INTRODUCCIÓN
Los sistemas eléctricos de potencia operan cada vez
más cerca de sus límites de estabilidad debido,
principalmente, al crecimiento de la demanda y a la
inclusión de centrales de generación con energías
renovables. Esta situación conlleva a que
progresivamente se deban realizar simulaciones más
precisas, sobre todo en estado dinámico, para lo cual es
necesario tener modelos validados de los componentes
que conforman un sistema eléctrico [1]. Dentro de estos
componentes, la carga es uno de los elementos más
desafiantes de estimar, pues sus modelos varían
continuamente con el tiempo [2], [3], a diferencia de, por
ejemplo, las líneas de transmisión, cuyo modelo no
cambia con el tiempo.
Además de lo anterior, representar adecuadamente la
dinámica de las cargas es fundamental. Un claro ejemplo
se muestra en la Figura 1 (tomada de [4]), la cual
representa un apagón (black-out) ocurrido el 10 de agosto
de 1996 en el sistema “Western Systems Coordinating
Council (WSCC)” de EEUU, específicamente en la
interconexión California-Oregon (COI) [4]. En la Figura
1 a) se muestra las mediciones reales de las oscilaciones
de potencia. En la Figura 1 b) la respuesta simulada con
un caso de estudio base. En la Figura 1 c) se observa la
respuesta del sistema una vez realizado un proceso de
validación a los modelos eléctricos de varios elementos
de la red, entre ellos al modelo de la carga al cual se le
añadió varias cargas estáticas y, la dinámica de los
motores de inducción de los aires acondicionados. Este
ejemplo permite resaltar la importancia de modelar
adecuadamente el comportamiento estático y dinámico
de las cargas.
Con base en lo anterior, para lograr capturar la
dinámica de las cargas es necesario contar con sistemas
de medición que lo permitan [5]. Las mediciones
sincrofasoriales provenientes de Unidades de Medición
Fasorial (PMU) son idóneas [2], [3], pues una de sus
principales ventajas es que reportan hasta 50 o 60 fasores
por segundo (FPS, frames per second) [6], lo cual
permite capturar la dinámica de los sistemas y, por ende,
estimar los parámetros de los modelos de carga
dinámicos.
Por otro lado, para representar el comportamiento
dinámico de las cargas existen varios modelos. El
primero y más conocido es el modelo dinámico de un
motor de inducción, sin embargo, este tiene varios
parámetros por determinar, además de ser complejo [2],
[3]. Como solución, en la literatura se ha planteado el
modelo Exponential Recovery load (ERL), el cual es
aplicado en escenarios donde la carga se recupera de
forma exponencial luego de un cambio repentino en la
tensión. Varios estudios como [3], [7], [8] abordan este
modelo, sin embargo, tiene como inconveniente que no
puede representar el componente oscilatorio de las
cargas. Ante esto, en [9] se plantea un nuevo modelo
llamado Oscillatory Component Load Model (OCL), el
cual es deducido de una ecuación diferencial de segundo
orden que contempla tres componentes: uno estático, uno
de recuperación exponencial y, uno de oscilaciones
amortiguadas, siendo este último el aporte y ventaja de
este modelo. Por otro lado, el proceso de identificación
paramétrica planteado en [9] se basa en minimizar una
función objetivo en base a mínimos cuadrados, que
compara las mediciones de potencia reales frente a las
mediciones estimadas por el modelo OCL, y se lo
resuelve con la técnica de optimización Levenberg-
Marquardt.
Con base en lo anterior, y dado que el modelo OCL
ha sido estudiando únicamente en [9], se encuentran las
siguientes áreas por investigar:
• Determinar el mejor algoritmo de optimización
para minimizar la función objetivo del proceso de