Aplicación Práctica / Practical Issues
Recibido: 29-04-2026, Aprobado tras revisión: 20-07-2026
Forma sugerida de citación: Farinango, L.; Rivera, G.; De Lima, F. (2026) “Marco Integrado de Continuidad Operativa y Gestión
de Riesgos para Sistemas EMS de Misión Crítica en Transición Tecnológica”. Revista Técnica “energía”. No. 23, Issue I.
Pp. 33-54
ISSN On-line: 2602-8492 - ISSN Impreso: 1390-5074
Doi: https://doi.org/10.37116/revistaenergia.v23.n1.2026.760
© 2026 Autores Esta publicación está bajo una licencia internacional Creative Commons Reconocimiento
No Comercial 4.0
Integrated Framework for Operational Continuity and Reliability Assessment
of Mission-Critical EMS Systems in Technological Transition
Marco Integrado de Continuidad Operativa y Evaluación de Confiabilidad
para Sistemas EMS de Misión Crítica en Transición Tecnológica
M.L. Farinango1
0000-0002-7319-4614
G.P. Rivera1
0000-0002-3059-7974
F.A. de Lima2 0009-0002-0978-1950
1Operador Nacional de Electricidad CENACE, Quito, Ecuador
E-mail: lfarinango@cenace.gob.ec, grivera@cenace.gob.ec
2deBarr, Caracas, Venezuela
E-mail: fdelima@debarr.com
Abstract
The management of mission-critical operational
technology (OT) platforms such as Energy Management
Systems (EMS) that have exceeded their design useful
life poses a major technical and strategic challenge for
power System Operators (SO), particularly during
prolonged technology transitions. This paper aims to
assess the reliability and sustain the operational
continuity of an EMS platform under obsolescence,
through an integrated framework of seven strategic
components supported by a quantitative formulation
that combines availability, redundancy, bounded
dynamic risk, and degraded service states modeled by a
numerically solved four-state Markov chain. The
approach is applied to the real case of the EMS platform
of a System Operator (SO) in an emerging economy,
currently transitioning toward a new EMS expected by
2027. Measured results include a baseline availability of
99.91 %, a mean time to repair (MTTR) of 2.7 h, and
the rationalization of more than 20 % of historian
signals; the Markov-based assessment yields an
effective availability of approximately 99.91 %, and the
dynamic risk model quantifies risk-exposure reductions
in the range of 2955 % per failure mode, while a
threshold-based economic assessment establishes the
cost-effectiveness condition of the plan. Collectively,
these measures strengthen the operator’s ability to
maintain high availability and reduce risk exposure
during the transition window, and provide a structured
basis for prioritizing mitigation actions and supporting
technical and managerial decision-making aimed at
preserving the secure operation of the power system.
Resumen
La gestión de plataformas de tecnología operacional de
misión crítica como los Sistemas de Gestión de Energía
(EMS, Energy Management System) que han superado
su vida útil de diseño constituye un desafío técnico y
estratégico para los Operadores de Sistemas (OS),
particularmente durante transiciones tecnológicas
prolongadas. Este artículo tiene por objetivo evaluar la
confiabilidad y sostener la continuidad operativa de un
EMS en obsolescencia, mediante un marco integrado de
siete componentes estratégicos respaldado por una
formulación que articula disponibilidad, redundancia,
riesgo dinámico acotado y estados degradados de
servicio modelados con cadenas de Markov de cuatro
estados. El enfoque se aplica al caso real del EMS de
un OS con economía emergente, en transición hacia un
nuevo EMS previsto para 2027. Los resultados incluyen
una disponibilidad de 99,91 %, un tiempo medio de
reparación (MTTR, Mean Time To Repair) de 2,7 h y la
racionalización de más del 20% de señales de
historización; la evaluación mediante Markov entrega
una disponibilidad del orden de 99,91 %, y el modelo de
riesgo dinámico cuantifica reducciones en el rango de
2955 % por modo de falla, mientras que la evaluación
económica por análisis de umbral establece la condición
de costo-efectividad del plan. En conjunto, estas
medidas fortalecen la capacidad del OS para sostener
alta disponibilidad y reducir la exposición al riesgo
durante la ventana de transición y aportan una base
estructurada para priorizar medidas de mitigación y
apoyar la toma de decisiones técnicas y de gestión para
preservar la operación segura del sistema eléctrico.
Index terms Operational continuity, Availability,
Reliability, EMS, Mission-critical systems, Risk
management, Condition-based maintenance,
Technology obsolescence.
Palabras clave Continuidad operativa,
Disponibilidad, Confiabilidad, EMS, Cadena de
Markov, Sistemas de misión crítica, Gestión de riesgos,
Mantenimiento basado en la condición, Obsolescencia
tecnológica.
38
Edición No. 23, Issue I, Julio 2026
1. INTRODUCCIÓN
La operación coordinada de un sistema eléctrico de
potencia interconectado con otros países requiere
plataformas de tecnología operacional (OT, Operational
Technology) de misión crítica capaces de consolidar en
tiempo real la información de generación, transmisión,
subtransmisión e interconexiones internacionales. Estas
plataformas, conocidas como Sistemas de Gestión de
Energía (EMS, Energy Management System), soportan
funciones esenciales como la adquisición de datos
SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition), el
Control Automático de Generación (AGC, Automatic
Generation Control), el Estimador de Estado (SE, State
Estimator), el Análisis de Contingencias (CA,
Contingency Analysis), el Flujo de Potencia del
Operador (DPF, Dispatcher Power Flow), el Flujo de
Potencia Óptimo (OPF, Optimal Power Flow) y el Flujo
de Potencia Óptimo con Restricciones de Seguridad
(SCOPF, Security-Constrained Optimal Power Flow)
[1], [2]. En el caso del operador de sistema bajo estudio
(en adelante, el OS), la plataforma EMS integra más de
50 000 señales y ejecuta más de 13 000 subrutinas sobre
aproximadamente 700 000 líneas de código, lo que
refleja el elevado nivel de complejidad funcional y
tecnológica característico de este tipo de sistemas.
No obstante, los estándares industriales [3], [4] sitúan
la vida útil de diseño (design useful life) de estas
plataformas entre 8 y 10 años. Conviene distinguir esta
magnitud del horizonte operativo real y de la ventana de
transición tecnológica. La primera corresponde a la vida
útil para la cual el activo fue concebido por el fabricante,
mientras que la ventana de transición designa el periodo,
típicamente de 24 a 48 meses, durante el cual el operador
migra hacia una nueva plataforma y debe sostener
simultáneamente la operación del sistema heredado.
Superar la vida útil de diseño activa vectores de riesgo
críticos, entre ellos la discontinuidad del soporte de
hardware, la limitada capacidad de escalamiento frente a
nuevas tecnologías como renovables y almacenamiento;
y una mayor vulnerabilidad durante la propia ventana de
transición. En este contexto, la probabilidad de falla
tiende a incrementarse de manera no lineal, en
concordancia con la zona de desgaste de la curva de
bañera (bathtub curve) [5], lo que exige evolucionar
desde un enfoque predominantemente reactivo hacia una
gestión preventiva formal de riesgos orientada a la
continuidad operativa.
La literatura relacionada con la continuidad operativa
ha evolucionado desde marcos generales de gestión de
continuidad y riesgo, como ISO 22301 e ISO 31000 [6],
[7], hacia normativas y marcos específicos para
infraestructuras críticas, como NERC CIP y los enfoques
de ciberseguridad promovidos por NIST e IEC [8][11].
En el ámbito de los sistemas eléctricos, NERC CIP
aborda requisitos de protección y resiliencia para
sistemas de control de infraestructura crítica [8], mientras
que el Cybersecurity Framework del NIST proporciona
una estructura escalable para la identificación,
protección, detección, respuesta y recuperación frente a
amenazas [9]. Por su parte, la serie IEC 62443
complementa este enfoque mediante requisitos
específicos para redes y sistemas industriales [10] y la
norma IEEE Std 1686 define capacidades de
ciberseguridad aplicables a dispositivos electrónicos
inteligentes [11].
En paralelo, diversas investigaciones han abordado la
cuantificación de la disponibilidad y la confiabilidad
mediante modelos estocásticos. Los trabajos de Billinton
y Allan [12] establecieron bases analíticas fundamentales
para la evaluación de confiabilidad en sistemas
eléctricos, posteriormente extendidas por Chowdhury y
Koval [13] a plataformas de control industrial.
Asimismo, la modelación de estados degradados
mediante cadenas de Markov ha sido explorada por
Rausand y yland [14] y aplicada a sistemas SCADA
por Bompard et al. [15]. En esta misma línea, EPRI ha
publicado mejores prácticas para la extensión de vida útil
de plataformas EMS/SCADA [16], mientras que CIGRÉ
ha desarrollado lineamientos sobre estrategias de
modernización de plataformas EMS [17].
Complementariamente, las estrategias de
confiabilidad han transitado desde esquemas basados
estrictamente en el tiempo hacia enfoques de
confiabilidad y mantenimiento basados en la condición
(CBM, Condition-Based Maintenance), en los cuales las
decisiones de intervención se adoptan según el estado
real y el desempeño observado del equipo y no
únicamente a partir de estimaciones temporales [18],
[19]. Este paradigma resulta particularmente pertinente
para plataformas EMS que han superado su vida útil de
diseño.
La observación continua de indicadores operativos,
utilización de recursos, latencias, tasas de error y eventos
de degradación permite anticipar la transición hacia
estados de servicio degradado y calibrar la dinámica de
riesgo a partir de datos reales, en lugar de asumir tasas de
falla puramente teóricas. Como se mostrará, la
formulación de riesgo dinámico de este trabajo se ancla
precisamente en una tendencia de utilización observada,
lo que la sitúa dentro de la lógica CBM.
Adicionalmente, las técnicas de priorización y
evaluación de riesgos han sido empleadas para apoyar la
gestión en entornos complejos. El Análisis de Modos de
Falla y Efectos (FMEA, Failure Mode and Effects
Analysis) ha sido ampliamente documentado por
Stamatis [20] y posteriormente adaptado al contexto de
sistemas de protección, automatización y control por
Apostolov [21]. De forma complementaria, la valoración
económica de la carga no servida (VoLL, Value of Lost
Load) aporta una base metodológica para el análisis
costo-beneficio de medidas orientadas a reducir el
impacto de interrupciones; no obstante, su aplicación a
sistemas de control exige un tratamiento cuidadoso de la
cadena causal entre la indisponibilidad del sistema de
39
Farinango et al. /Marco Integrado de Continuidad Operativa y Gestión de Riesgos para EMS en Transición Tecnológica
control y la pérdida efectiva de suministro, aspecto que
este trabajo formaliza explícitamente [22], [23].
Sin embargo, a pesar de este cuerpo de conocimiento,
persiste una brecha en la literatura relacionada con la
limitada disponibilidad de marcos integrados que
articulen, dentro de un mismo esquema, componentes
técnicos, organizativos y cuantitativos específicamente
orientados a plataformas EMS en condiciones de
obsolescencia tecnológica. También se observa una
escasa formalización de la dinámica de riesgo bajo
degradación temporal acelerada y, de manera particular,
una reducida documentación de casos reales en
Operadores de Sistemas de economías emergentes,
donde las restricciones presupuestarias, institucionales y
normativas condicionan de forma significativa las
estrategias de transición tecnológica.
Para abordar estas deficiencias, este artículo presenta
las siguientes contribuciones principales:
1. Propone un Marco Integrado de Continuidad
Operativa, estructurado en siete componentes
estratégicos, para la gestión de plataformas EMS en
condiciones de obsolescencia tecnológica.
2. Desarrolla una formulación cuantitativa de
soporte que integra disponibilidad, redundancia y estados
degradados de servicio mediante una cadena de Markov
de cuatro estados resuelta numéricamente para la
evaluación de confiabilidad, junto con un modelo de
riesgo dinámico acotado por tasa de riesgo, físicamente
consistente con la zona de desgaste.
3. Aplica el marco propuesto al caso real de la
plataforma EMS del OS bajo estudio, documentando
resultados operacionales medidos y atribuyéndolos a los
componentes del marco, con el fin de evaluar su utilidad
práctica en un entorno de transición tecnológica
prolongada.
4. Define un conjunto de indicadores clave de
desempeño KPIs, (Key Performance Indicators) con
umbrales operativos y formula una evaluación
económica por análisis de umbral (threshold analysis),
robusta frente a la disponibilidad limitada de datos por
confidencialidad, para apoyar el monitoreo del plan y la
toma de decisiones de gobernanza operativa.
El resto de segmentos del artículo se organizan en seis
secciones. La Sección 2 desarrolla el marco teórico y la
formulación matemática. La Sección 3 presenta el
diagnóstico del sistema bajo estudio, incluyendo el
análisis FMEA. La Sección 4 describe el marco
integrado de continuidad operativa y sus siete
componentes. La Sección 5 expone la aplicación al caso
de estudio y discute los resultados, incluyendo las
lecciones aprendidas. La Sección 6 resume las
conclusiones y el trabajo futuro.
2. MARCO TEÓRICO Y FORMULACIÓN
MATEMÁTICA
La gestión de continuidad operativa de una
plataforma EMS en obsolescencia requiere un soporte
cuantitativo que permita, primero, caracterizar el estado
de confiabilidad del sistema; segundo, anticipar la
evolución temporal del riesgo en la zona de desgaste; y
tercero, sustentar económicamente las decisiones de
mitigación. Esta sección presenta esa formulación en
cinco bloques: disponibilidad y redundancia, riesgo,
confiabilidad por cadenas de Markov, priorización por
FMEA y evaluación económica, finalizando con una
declaración explícita de sus limitaciones. Cada bloque se
aplica numéricamente al caso de estudio en la Sección 5.
2.1 Modelo de Disponibilidad con Redundancia
La disponibilidad de estado estable de un componente
reparable se define como la fracción de tiempo en que el
sistema permanece operativo, en función de su tiempo
medio entre fallas y su tiempo medio de reparación,
conforme a las definiciones normalizadas de
confiabilidad y disponibilidad [12], [24]:
(1)
Donde A (Availability) es la disponibilidad
adimensional, en [0,1], MTBF (Mean Time Between
Failures) es el tiempo medio entre fallas y MTTR (Mean
Time To Repair) es el tiempo medio de reparación, ambos
términos se expresan en unidades de tiempo coherentes.
La indisponibilidad anual asociada, expresada en horas
por año, se obtiene como:
(2)
Donde U (Unavailability) es la indisponibilidad anual
en horas y 8760 es el número de horas en un año no
bisiesto.
Una disponibilidad de cuatro nueves (A=0,9999)
corresponde a U≈ 52,56 min/año, valor que constituye la
meta de referencia del indicador de disponibilidad.
Cuando el servicio se sostiene mediante arquitecturas
redundantes, la disponibilidad equivalente depende de la
configuración. Para n componentes en redundancia
paralela, el subsistema opera si al menos uno está
disponible [13]:
(3)
Donde  son las disponibilidades de los
componentes individuales de un total de m componentes.
Para n componentes en serie, el subsistema opera solo
si todos sus elementos están disponibles:
(4)
40
Edición No. 23, Issue I, Julio 2026
La disponibilidad de una arquitectura serie-paralelo
se obtiene combinando las ecuaciones (3) y (4) según
el tipo de topología. Una cadena de subsistemas
redundantes en serie-paralelo se obtiene como:
󰇩󰇛󰇜
󰇪
(5)
Donde  es la disponibilidad del componente i del
subsistema redundante k. La defensa en profundidad
descrita en la Sección 4, es decir, sistema principal y
respaldos de SCADA y AGC, responde a esta lógica de
redundancia, en donde su efecto es mejorar por
encima de la disponibilidad del sistema principal aislado.
La redundancia paralela opera como un esquema de
protección con respaldo, es decir, para que exista la
pérdida de suministro se requiere que falle
simultáneamente la protección principal y la de respaldo,
de modo que la probabilidad conjunta del evento
indeseado es el producto de probabilidades individuales,
cuyo valor es pequeño aun cuando cada una no lo sea.
2.2 Cuantificación de Riesgo Operacional
La cuantificación del riesgo en infraestructuras
críticas adopta el marco general establecido por la norma
ISO 31000 [7], que define el riesgo como la combinación
de la probabilidad de un evento y sus consecuencias. Esta
formulación ha sido analizada al dominio de sistemas
industriales por Stamatis [20] y aplicada específicamente
a sistemas SCADA por Bompard et al. [15].
El riesgo asociado a un modo de falla se cuantifica
convencionalmente como el producto de su probabilidad
de ocurrencia por su impacto [7]:
(6)
Donde R es el índice de riesgo, P la probabilidad de
ocurrencia e I el impacto, todos normalizados en [0,1]
mediante la escala de mapeo cualitativo-cuantitativo de
la Tabla I (Sección 3). La expresión (6) proporciona una
fotografía estática del riesgo, adecuada para ordenar
modos de falla en un instante dado, pero insuficiente para
representar la degradación temporal acelerada que es una
característica de la zona de desgaste, donde la propensión
a la falla crece de forma no lineal con el tiempo.
Para un sistema expuesto a amenazas
independientes durante una ventana temporal arbitraria,
el riesgo acumulado se expresa mediante [14]:


(7)
Donde 󰇟󰇠 representa el factor de exposición
asociado a la amenaza , utilizado para ponderar su
contribución relativa dentro de la ventana de
vulnerabilidad analizada. Este factor incorpora la
influencia de la duración o persistencia de la condición
de exposición sobre el nivel total de riesgo.
Para capturar esa dinámica se adopta una formulación
basada en la tasa de riesgo (hazard rate), físicamente
consistente con la zona de desgaste de la curva de bañera,
en la que la tasa de fallas es creciente con el tiempo [5],
[14]. Dentro de la ventana de transición, dicha tasa se
modela con crecimiento exponencial. Esta forma
corresponde a la ley de Gompertz, cuya tasa de riesgo es:
(8)
Donde 󰇛󰇜 es la tasa de riesgo instantánea, λ0 la tasa
de falla base del modo al inicio de la ventana de tiempo,
α el coeficiente de degradación por envejecimiento (en
mes⁻¹) y t el tiempo transcurrido (en meses). El
parámetro λ0 se calibra a partir de la frecuencia de
ocurrencia del modo en el FMEA. El factor conocido
como el factor de envejecimiento, hará que la tasa crezca
si . Su valor se obtiene a partir de la tendencia de
degradación observada en los indicadores operativos del
sistema, en línea con el enfoque de confiabilidad basada
en la condición [18], [19].
La probabilidad acumulada de ocurrencia de al menos
una falla crítica del modo en el intervalo [0, t] se obtiene
mediante la relación estándar de confiabilidad entre la
función de riesgo acumulado y la probabilidad de falla:
(9)
Donde F(t) es la probabilidad acumulada de falla,
acotada por construcción en el intervalo [0, 1], puesto que
resulta de 1-e-Λ(t) con Λ(t)=t0tλ(τ) dτ≥ 0. Esta propiedad
de acotamiento es la diferencia esencial respecto de una
formulación que multiplique directamente un índice de
riesgo por un factor exponencial no acotado, debido a que
tal producto puede exceder la unidad y perder su
interpretación probabilística, mientras que (9) permanece
siempre dentro de [0, 1].
El efecto de las medidas de mitigación se incorpora
reduciendo la tasa de riesgo efectiva mediante un factor
de completitud de mitigación:
󰇛󰇜󰇛󰇜
(10)
Donde M(t) es la completitud de mitigación
acumulada en [0,1], es la ponderación de la acción de
mitigación k, cuyo valor representa la contribución
máxima a la reducción del riesgo del modo y 󰇛󰇜
󰇟󰇠es el grado de avance de la acción en el tiempo t.
La restricción  admite deliberadamente
sumas inferiores a la unidad. El complemento
 representa la porción de riesgo que las acciones
contempladas no alcanzan a mitigar, es decir, es el riesgo
residual estructural.
41
Farinango et al. /Marco Integrado de Continuidad Operativa y Gestión de Riesgos para EMS en Transición Tecnológica
La tasa efectiva de fallas 󰇛󰇜 se expresa como:
󰇛󰇜󰇛󰇜
(11)
Donde λ0 la tasa de falla base del modo al inicio de la
ventana de tiempo, es el coeficiente de degradación por
envejecimiento,  es el crecimiento exponencial de la
tasa de fallas por desgaste, 󰇛󰇜 es el factor de
mitigación, es decir, representa la efectividad del
mantenimiento o las acciones correctivas. 󰇛󰇜 es
la cantidad de fallas que no pudieron ser mitigadas.
La probabilidad acumulada de falla mitigada 󰇛󰇜,
es decir, la probabilidad de que el sistema falle antes del
tiempo t considerado para el mantenimiento se expresa
como:
󰇛󰇜󰇩󰇛󰇜
󰇪
(12)
Donde 󰇣󰇛󰇜
󰇤 es conocida como la
función de supervivencia, es decir, la probabilidad de no
haber fallado hasta el tiempo t. La expresión completa
representa la probabilidad de falla de un sistema que
envejece exponencialmente, pero que ese envejecimiento
se mitiga mediante mantenimiento programado que se
ejecuta a lo largo de la ventana de tiempo.
Finalmente, el riesgo dinámico del modo, ponderado
por su impacto, se define como:
󰇛󰇜󰇛󰇜 󰇛󰇜
(13)
Donde I es el impacto normalizado del modo. La
reducción de exposición lograda por la mitigación se
expresa como la diferencia 󰇛󰇜󰇛󰇜󰇟󰇛󰇜
󰇛󰇜󰇠, que depende de la integral de la tasa de
riesgo y no se reduce a una identidad trivial con M(t).
Esta es una propiedad deseable de la formulación. La
dinámica temporal del modelo contribuye efectivamente
al resultado. El acotamiento de (10) es análogo a la
saturación de un integrador de anti enrollamiento anti-
windup que deja de acumular cuando llega a un valor
máximo hasta que la señal de error cambie y permita
reducir esta acumulación, consiguiendo que por intensa
que sea la tasa de riesgo creciente, la probabilidad de falla
nunca rebasa su límite físico.
2.3 Evaluación de Confiabilidad y Estados
Degradados Aplicando la Cadena de Markov
La continuidad operativa de una plataforma EMS no
es un fenómeno binario con estados disponible e
indisponible. Ante la degradación, el sistema transita por
niveles intermedios de servicio. Esta dinámica se
formaliza como una Cadena de Markov de tiempo
continuo de cuatro estados, formalismo validado en la
evaluación de confiabilidad de sistemas reparables [14] y
aplicado a infraestructuras SCADA por Bompard et
al. [15]. Los estados son: S1, Normal (100% de
funcionalidad); S2, Degradado Leve (funciones críticas
operativas); S3, Degradado Severo (solo SCADA
básico); y S4, Emergencia (indisponibilidad del sistema
principal y operación mediante respaldos).
La dinámica de transición entre estados adyacentes se
describe mediante la matriz generadora Q de una Cadena
de Markov de Tiempo Continuo, donde  son las tasas
de degradación y  las tasas de recuperación:
 
 󰇛󰇜 
 󰇛󰇜 
 
(14)
A la matriz Q también se la conoce como la Matriz
Tridiagonal, puesto que es conformada por una
diagonal superior que determina las tasas de transición
hacia estados más degradados, una diagonal inferior que
determina las tasas de transición hacia estados de mejor
funcionalidad y la diagonal principal, en donde cada
elemento de la diagonal es el negativo de la suma de las
tasas de salida del estado, de modo que cada fila suma
cero para garantizar que la probabilidad total se conserve.
El diagrama de la cadena de Markov de cuatro estados
de tiempo continuo se presenta en la Fig. 1.
Figura 1: Diagrama de Transición de Estados de la Matriz Q
Siendo S1, S2, S3 y S4 los estados que representan:
: Normal (100 % funcionalidad),
: Degradado Leve (funciones críticas
operativas)
: Degradado Severo (solo SCADA básico)
: Emergencia (indisponibilidad total de sistema
principal y operación mediante sistemas de
respaldo)
En la distribución de probabilidad estacionaria
π = 1, π2, π3, π4) la fracción de tiempo de largo plazo
que el sistema permanece en cada estado, se obtiene
resolviendo el balance presentado a continuación:

 
(15)
A partir de π se define la disponibilidad efectiva del
servicio, que pondera cada estado por su capacidad
funcional:
42
Edición No. 23, Issue I, Julio 2026


(16)
Donde 󰇟󰇠 es la capacidad funcional del estado
i, con  para el estado Normal y  para el
estado de Emergencia. Los valores intermedios se
definen según el grado de funcionalidad preservada. A
diferencia de la disponibilidad binaria de (1), 
reconoce el valor operativo de los estados degradados, en
los que el sistema mantiene funciones esenciales aunque
no la totalidad de sus capacidades. Las tasas  y  se
calibran a partir de datos operativos del caso de estudio
como frecuencias de degradación derivadas de la
ocurrencia FMEA y tiempos de recuperación derivados
del MTTR observado, cuya resolución numérica se
presenta en la Sección 5.2.
2.4 Priorización de Modos de Falla FMEA
La priorización de modos de falla se realiza mediante
el Análisis de Modos de Falla y Efectos (FMEA), que
asigna a cada modo un Número de Prioridad de Riesgo
(RPN, Risk Priority Number) como producto de tres
factores [20], [21]:

(17)
Donde S es la severidad del efecto, O la ocurrencia
(frecuencia del modo) y D la detectabilidad, cada uno en
una escala ordinal de 1 a 10. Conviene precisar la
convención de la escala de detectabilidad adoptada: D=1
corresponde a un modo de falla fácilmente detectable y
D=10 a uno prácticamente indetectable; en consecuencia,
un valor alto de D señala dificultad de detección. Las
anclas de las tres escalas, el procedimiento de elicitación
de S, O y D, el umbral de priorización y su justificación
para el dominio EMS se desarrollan en la Sección 3.
2.5 Evaluación Económica por Análisis de Umbral
La justificación económica del plan de continuidad
requiere estimar el costo esperado de las interrupciones
evitadas. La valoración de la carga no servida (VoLL)
ofrece una base para ello, pero su aplicación a un sistema
de control exige tratar explícitamente la cadena causal
entre la indisponibilidad del EMS y la pérdida efectiva de
suministro [22], [23]. Esta cadena no es directa debido a
la defensa en profundidad (respaldos de SCADA y
AGC), la indisponibilidad del sistema principal solo se
traduce en pérdida de carga si dicha defensa también es
vencida, considerado como un evento de orden superior
y, por tanto, de baja probabilidad.
Se distingue, en consecuencia, entre una cota superior
pesimista y un costo esperado realista. La cota superior
supone transferencia total de la indisponibilidad a energía
no servida sobre la carga completa:

(18)
Donde  es el costo máximo (USD), VoLL el
valor de la carga no servida (USD/MWh),  la
potencia media de la carga (MW) y  el tiempo de
indisponibilidad considerado en horas. El costo esperado
realista corrige esta cota mediante dos factores
condicionales de probabilidad y cobertura:
󰇟󰇠
(19)
Donde es la probabilidad de que la falla del
EMS se propague hasta una pérdida efectiva de
suministro pese a los respaldos, es decir, la probabilidad
de vencer la defensa en profundidad y 󰇟󰇠es la
fracción de la carga realmente en riesgo, determinada por
la naturaleza de las funciones afectadas.
Dado que  involucra datos sensibles de
incidentes, no se afirma un valor puntual del beneficio,
sino que se adopta un análisis de umbral: el plan de
continuidad es un costo-efectivo cuando el costo
esperado evitado supera la inversión del plan:


(20)

Donde  es el costo de implementación del plan y
el umbral mínimo del producto  requerido
para la justificación. La conclusión económica se
establece demostrando que el producto supera
holgadamente a para todo el rango defendible de
VoLL, sin necesidad de revelar el valor exacto de los
parámetros condicionales que son datos confidenciales.
La Sección 5.5 presenta el análisis de sensibilidad
correspondiente.
2.6 Limitaciones de la Formulación
Por transparencia metodológica, se declaran
explícitamente las limitaciones de la formulación, cuyo
alcance condiciona la interpretación de los resultados de
la Sección 5:
1. Carácter indicativo de la evaluación económica.
Las expresiones (18)-(20) constituyen una
estimación de orden de magnitud orientada a la
toma de decisiones, no una auditoría costo-
beneficio. El parámetro  se trata como una
cota conservadora derivada de registros internos,
no publicables en detalle por confidencialidad;
en consecuencia, el resultado económico se
expresa como una condición de umbral y no
como un beneficio puntual.
2. Supuestos de la cadena de Markov. El modelo
(14)(16) asume transiciones markovianas entre
estados adyacentes con tasas constantes en el
régimen estacionario; su calibración depende de
la calidad de los datos operativos disponibles y
de la representatividad de la ventana de
observación.
43
Farinango et al. /Marco Integrado de Continuidad Operativa y Gestión de Riesgos para EMS en Transición Tecnológica
3. Alcance del modelo de riesgo dinámico. Las
expresiones (8)(13) modelan la degradación en
la zona de desgaste mediante una tasa de riesgo
exponencial; la calibración de λ0 y α está sujeta a
la incertidumbre propia de la estimación a partir
de datos históricos, por lo que la Sección 5.3
incluye un análisis de sensibilidad sobre estos
parámetros y sobre los pesos .
4. Normalización de impactos. Los valores de P, I,
S, O y D provienen de un proceso de elicitación
experta documentado en la Sección 3; aunque
trazable, conserva el carácter ordinal inherente a
las escalas cualitativas.
3. DIAGNÓSTICO DEL SISTEMA BAJO
ESTUDIO
El sistema analizado corresponde a una plataforma
EMS comercial desplegada sobre una arquitectura
redundante, cuya infraestructura de Hardware ha
superado su horizonte útil de diseño. Desde el punto de
vista funcional, la plataforma EMS comprende seis
subsistemas principales: adquisición de datos SCADA,
procesamiento de aplicaciones avanzadas, historiador de
proceso, gestión de alarmas, interfaz humano-máquina y
comunicaciones para el esquema de AGC de respaldo.
En cuanto a la integración de información y
aplicaciones, la plataforma se apoya en los estándares
IEC 61970 (Common Information Model, CIM) [25] e
IEC 61968 [26]. Por su parte, el subsistema de
comunicaciones implementa los protocolos
ICCP/TASE.2 para la interconexión con operadores de
países vecinos, así como DNP3, IEC 60870-5-101 e IEC
60870-5-104 para la adquisición de datos desde unidades
terminales remotas (RTU) ubicadas en subestaciones de
centrales de generación.
3.1 Caracterización de Obsolescencia Tecnológica
El diagnóstico identifica tres dimensiones de
obsolescencia operando simultáneamente. La Fig. 2 sitúa
el sistema en la zona de desgaste de la curva de ciclo de
vida, donde la tasa de fallas crece de manera no lineal con
el tiempo.:
Dimensión 1 Hardware: La plataforma de
procesamiento y almacenamiento ha superado su
horizonte útil de diseño. El mercado de repuestos
presenta una disponibilidad cada vez más limitada
y costos crecientes. Además, los recursos de
memoria y almacenamiento fueron
dimensionados para condiciones operativas
inferiores a las demandas actuales del sistema
eléctrico. A ello se suma la degradación natural
del rendimiento derivada de años de operación
continua, lo que restringe la capacidad de
crecimiento frente a la incorporación de nuevas
subestaciones
Dimensión 2 Software: La versión actualmente
en operación presenta limitaciones estructurales
para su actualización y evolución sobre la
infraestructura instalada. Se identifican
restricciones concretas en la capacidad de
almacenamiento del historiador, saturación en
tablas de cálculo y cuellos de botella en las colas
de procesamiento de eventos y mensajes entre
procesos.
Dimensión 3 Temporal: El proyecto de
implementación del nuevo EMS se encuentra en
fase inicial de ejecución, con una fecha estimada
de puesta en servicio hacia finales de 2027. Esta
situación configura una ventana de exposición
operacional prolongada, que requiere una gestión
activa de continuidad durante el período
transitorio.
Figura 2: Curva de Ciclo de Vida del Sistema con
Ubicación de Zona de Desgaste
3.2 Metodología de Evaluación de Riesgos: Escalas
y Elicitación
La priorización de modos de falla mediante FMEA de
la ecuación (17) requiere la asignación de los factores de
Severidad (S), Ocurrencia (O) y Detectabilidad (D). Para
garantizar la reproducibilidad del análisis, estos factores
no se asignaron de forma ad hoc, sino mediante un
procedimiento estructurado de elicitación experta.
La valoración fue realizada por un panel conformado
por el equipo técnico responsable de la administración de
la plataforma EMS y por expertos del sistema con
experiencia directa en la gestión de plataformas en
tiempo real. Cada factor se asig sobre escalas
ordinales ancladas de 1 a 10, conforme a las definiciones
de Stamatis [20], mediante consenso y validación por
revisión cruzada entre los miembros del panel. Las
anclas adoptadas se resumen a continuación:
Severidad (S): 12 insignificante (sin efecto
operativo perceptible); 34 menor (degradación
de funciones no críticas); 56 moderada (pérdida
de aplicaciones avanzadas); 78 mayor (pérdida
de funciones críticas con respaldo disponible); 9
10 catastrófica (pérdida de regulación de
frecuencia o de supervisión).
Ocurrencia (O): 12 remota (improbable en la
ventana de transición); 34 baja (esporádica); 56
44
Edición No. 23, Issue I, Julio 2026
moderada (ocasional); 78 alta (frecuente, con
tendencia creciente); 910 muy alta (recurrente o
persistente).
Detectabilidad (D): Bajo la convención
adoptada, D=1 indica detección inmediata y D=10
falla prácticamente indetectable. Anclas: 12
detección muy alta (alarma automática
inmediata); 34 alta (detectable por monitoreo
rutinario); 56 moderada (detectable por
inspección periódica); 78 baja (detectable solo
en pruebas programadas: falla latente); 910 muy
baja (prácticamente indetectable hasta el fallo en
demanda).
El índice de riesgo estático representado en la
ecuación (6) y el riesgo dinámico representado en la
ecuación (11) operan sobre valores normalizados de
probabilidad (P) e impacto (I) en el intervalo [0,1]. La
Tabla I establece la correspondencia entre los niveles
cualitativos, las bandas de la escala FMEA y los valores
numéricos, en una escala homogénea de cinco niveles.
Esta correspondencia hace trazable cada valor empleado
en las secciones posteriores: por ejemplo, un modo con
O=8 se clasifica como probabilidad “Alta” (P=0,80) y un
modo con S=7 como impacto “Alto” (I=0,90), ambos
dentro de la banda 78.
Tabla 1: Escala de Mapeo Cualitativo-Cuantitativo de
Probabilidad e Impacto
Nivel Cualitativo
Banda FMEA
(S, O)
Probabilidad
(P)
Impacto
(I)
Muy Bajo
12
0,10
0,15
Bajo
34
0,20
0,30
Medio
56
0,50
0,60
Alto
78
0,80
0,90
Muy Alta / Crítico
910
0,95
1,00
La definición explícita de esta escala resuelve la
valoración del modo “saturación del historiador” que es
directamente trazable a sus factores FMEA (O=8, S=7).
3.3 Análisis FMEA y Priorización de Modos de
Falla
Aplicando la ecuación (17) a los modos de falla
identificados, se obtuvo la priorización resumida en la
Tabla II. Bajo el criterio adoptado en este trabajo, cuatro
modos de falla superan el umbral de priorización 
: la saturación del historiador de proceso, la
indisponibilidad del AGC principal, la degradación
progresiva del subsistema de cálculos y el congelamiento
de aplicaciones críticas que se resumen en la Tabla II.
La suma total de los RPN evaluados es 1052; los
cuatro modos priorizados aportan 830, esto es,
aproximadamente el 79,0 % de la exposición total. Este
resultado confirma que el riesgo se concentra en un
conjunto reducido de modos de falla, lo que facilita la
focalización de las acciones de mitigación que se ilustran
mediante un diagrama de Pareto presentado más adelante
en la Fig. 3.
Tabla 2: Modos de Falla Principales y su Número Prioritario de
Riesgo
Modo de Falla
Severidad
(S)
Ocurrencia
(O)
Detectabilidad
(D)
RPN
Falla catastrófica de
servidores
principales
9
2
5
90
Corrupción de base
de datos histórica
8
3
3
72
Saturación del
historiador de
proceso
7
8
5
280
Degradación
progresiva del
subsistema de
cálculos
6
7
5
210
Indisponibilidad de
AGC principal
10
3
6
180
Congelamiento de
aplicaciones críticas
8
4
5
160
Pérdida de
sincronización de
tiempo
5
4
3
60
Se presenta el Diagrama de Pareto ordenado por RPN
descendente.
Figura 3: Diagrama de Pareto de los Modos de Falla Ordenados
por RPN Descendente
3.3.1 Justificación del umbral de priorización para
el contexto EMS
El umbral RPN 125 proviene del criterio reportado
por Apostolov [21] para sistemas de protección,
automatización y control. Dado que dicho dominio no es
idéntico al de una plataforma EMS basada en software,
su transferibilidad se sustenta sobre dos bases. Primera,
en términos absolutos, RPN=125 corresponde a una
combinación moderada-alta (del orden de 5×5×5) en las
escalas 110, coherente con el criterio general de práctica
FMEA que sitúa el umbral de acción prioritaria en torno
a 100125 para sistemas críticos [20].
Segunda, y de forma decisiva, la elección del umbral
resulta robusta frente a su valor exacto en este caso: la
distribución de RPN presenta una discontinuidad natural
entre 90 y 160 (una banda vacía de 70 puntos), de modo
que cualquier umbral dentro del intervalo (90, 160)
produce el mismo conjunto de cuatro modos priorizados.
45
Farinango et al. /Marco Integrado de Continuidad Operativa y Gestión de Riesgos para EMS en Transición Tecnológica
La priorización no depende, por tanto, de la
calibración fina del umbral, sino de una separación
estructural presente en los propios datos.
3.3.2 Justificación de la detectabilidad del modo
“Indisponibilidad de AGC principal”
El modo “Indisponibilidad de AGC principal”
presenta la máxima severidad (S=10, por su efecto sobre
la regulación de frecuencia y los intercambios
internacionales), una ocurrencia baja (O=3, por todas las
acciones realizadas para evitar estas fallas) y una
detectabilidad (D=6). Bajo la convención adoptada
(D=10 indetectable), D=6 indica una dificultad moderada
de detección de la falla.
La asignación D=6 responde a que el AGC principal
depende de varios factores tanto internos como externos.
Generalmente, los factores externos no pueden ser
determinados de manera expedita. Esta característica de
indisponibilidad no revelada por factores externos se
penaliza con detectabilidad baja en las escalas FMEA.
Conviene notar que el factor de detectabilidad es
determinante para la priorización, puesto que con una
detectabilidad alta (por ejemplo, D=2), el RPN del modo
descendería a 60 y quedaría fuera del conjunto
priorizado. El reconocimiento de la falla latente por
factores externos y su impacto en la operación del
sistema eléctrico la sitúa correctamente en un modo de
altísima severidad y baja detectabilidad dentro del
enfoque del plan de continuidad operativa.
4. MARCO INTEGRADO DE CONTINUIDAD
OPERATIVA
Figura 4: Diagrama Conceptual del Marco Integrado
El marco propuesto se estructura en siete
componentes estratégicos interdependientes, concebidos
como un sistema integrado de continuidad operativa. Su
principio rector es que la resiliencia de una plataforma de
misión crítica no depende únicamente de la redundancia
de hardware, sino de la interacción coordinada entre
infraestructura, procesos, capacidades humanas y
capacidades organizativas.
La Fig. 4 presenta la articulación general de estos
componentes, agrupados en tres dimensiones: técnica
(C1C4), de gestión (C5C6) y organizacional (C7).
Para sostener la trazabilidad entre el marco y la
evidencia, cada componente se cierra con la indicación
del indicador o resultado mediante el cual su efecto se
evalúa en la Sección 5.
4.1 Componente C1 Evaluación, Diagnóstico y
Documentación
Este componente comprende una evaluación integral
de la plataforma, orientada a generar cuatro entregables
principales: un inventario consolidado de hardware y
software, con estimación de la vida útil remanente por
componente; un mapa de puntos únicos de falla (Single
Points of Failure, SPOF); un catálogo actualizado de la
documentación técnica; y un programa de transferencia
de conocimiento dirigido al personal técnico de respaldo.
La transferencia de conocimiento mitiga de forma
específica el riesgo organizacional asociado a la rotación,
ausencia o pérdida de disponibilidad del personal clave.
Este aspecto generalmente se subestima en los análisis
convencionales de continuidad operativa.
La Evaluación de C1 se realiza en la Sección 5.4 que
contiene la completitud de entregables (inventario, mapa
de SPOF, programa de transferencia).
4.2 Componente C2 Extensión de Horizonte Útil
de Diseño
La extensión planificada del horizonte útil de diseño
del sistema actual se apoya en tres estrategias
complementarias: la adquisición anticipada de repuestos
críticos, la ampliación del soporte contractual con el
proveedor del software y la reducción sistemática de la
carga computacional.
La reducción de la carga computacional constituye
una estrategia transversal de alto impacto, implementada
mediante la gestión selectiva de datos históricos, la
depuración de señales de la base de datos, la optimización
de consultas y reportes automáticos, el ajuste de tasas de
escaneo para puntos no críticos y el monitoreo proactivo
de los recursos del servidor, incluyendo CPU, memoria,
disco y red.
La Evaluación de C2 se realiza con el KPI1
(disponibilidad), en la extensión de capacidad de
historización reportada en la Tabla VII y en la calibración
de α a partir de la tendencia de utilización en Sección 5.3.
4.3 Componente C3 Mitigación de
Vulnerabilidades de Software
Las vulnerabilidades del software y de su entorno
operativo se abordan mediante un conjunto coordinado
de acciones, entre ellas la verificación periódica de la
sincronización de tiempo entre nodos, la revisión de
registros de seguridad, la segmentación de red con
aislamiento de sistemas críticos y la aplicación de un
46
Edición No. 23, Issue I, Julio 2026
criterio de equilibrio entre endurecimiento de seguridad
y estabilidad operacional.
Este último principio reconoce que, en plataformas
obsoletas, la introducción no controlada de
actualizaciones o medidas de seguridad puede generar
inestabilidad funcional. Por ello, se requiere un enfoque
diferenciado de gestión del cambio, que permita reducir
vulnerabilidades sin comprometer la continuidad
operativa del sistema.
La Evaluación de C3 se realiza con KPI3 (incidentes
no planificados) y en la cadencia de revisión de seguridad
de la Sección 5.
4.4 Componente C4 Arquitectura de Respaldo
Multi-Nivel
La arquitectura de respaldo implementa el modelo de
cuatro estados formalizado en las ecuaciones (10)(12).
Cada estado define un nivel funcional con
procedimientos operativos específicos:
Nivel 1 Normal: Operación con el EMS
principal y disponibilidad plena de
funcionalidades.
Nivel 2 Degradado Leve: Actividades de
mantenimiento de las funciones críticas con el
SCADA principal operativo y limitaciones en las
aplicaciones avanzadas.
Nivel 3 Degradado Severo: Operación
restringida al SCADA básico, con las funciones
analíticas avanzadas deshabilitadas.
Nivel 4 Emergencia: Indisponibilidad del EMS
principal y operación mediante SCADA y AGC
de respaldo
El componente se sustenta en tres pilares técnicos:
1. Un SCADA de respaldo con tiempo objetivo de
conmutación menor a 15 minutos
2. Un AGC de respaldo implementado en una central
de gran capacidad designada como central que
ejecuta AGC, con verificación funcional mensual
3. Una estrategia reforzada de respaldo y
recuperación, basada en copias incrementales
diarias, copias completas semanales y un tiempo
objetivo de restauración inferior a 4 horas
La Evaluación de C4 se realiza con el KPI5 (tiempo
de conmutación), KPI2 (MTTR) y la disponibilidad
efectiva  obtenida del modelo de Markov que se
presenta en la Sección 5.2.
4.5 Componente C5 Gestión Cuantitativa de
Riesgos
Este componente aplica las ecuaciones (6) y (8)(11)
a la matriz de amenazas identificadas, con el fin de
estimar la exposición relativa del sistema y priorizar
medidas de mitigación. La Tabla III resume las
principales amenazas operacionales consideradas, junto
con su caracterización cualitativa y las estrategias de
mitigación asociadas. El riesgo total 󰇛󰇜 se reevalúa
trimestralmente, permitiendo ajustar dinámicamente el
plan de contingencia en función de la evolución de la
exposición y de la efectividad de las medidas
implementadas
Tabla 3: Principales Amenazas Operacionales Externas y
Medidas de Mitigación
Amenaza
Descripción
Probabili
dad
Impacto
Estrategia de
Mitigación
Fallas de
hardware
Servidores,
consolas o
dispositivos de
red que han
superado su vida
útil
Alta
Crítico
Repuestos
estratégicos,
contratos de
soporte
extendido
Fallas de
software
Corrupción de
bases de datos,
errores de
configuración
Media
Alto
Respaldos
frecuentes,
procedimientos
de restauración
validados
Ciberataque
Malware,
ransomware o
intrusiones que
paralicen el
sistema
Media-
Alta
Crítico
Seguridad
perimetral,
segmentación de
red, áreas de
responsabilidad
Desastres
físicos
Incendio,
inundación,
corte
prolongado de
energía
Baja
Crítico
Sitio alterno,
UPS
dimensionados
La Evaluación de C5 se realiza el ítem reducción de
exposición por modo de falla del modelo de riesgo
dinámico de la Sección 5.3 y el resultado de la
reevaluación trimestral de riesgo.
4.6 Componente C6 Coordinación con
Migración Tecnológica
La estrategia de transición contempla interfaces entre
el sistema actual y el nuevo EMS, sincronización de
bases de datos, procedimientos operativos para la fase de
convivencia y criterios objetivos de aceptación para la
entrada en servicio. La preparación de la base de datos
actual mediante depuración, optimización,
estandarización de nomenclaturas y documentación de
modelos, facilita la migración y reduce el riesgo asociado
al proceso de cutover hacia el nuevo sistema.
Una contribución específica de este componente
consiste en reconocer que muchas de las acciones de
optimización requeridas para sostener la plataforma
obsoleta constituyen, al mismo tiempo, actividades
preparatorias para la migración tecnológica. Esta
convergencia genera una sinergia concreta entre los
objetivos de continuidad operativa de corto plazo y los
objetivos de transición de mediano plazo.
La Evaluación de C6 se realiza con los hitos de
preparación para la migración y estandarización de la
base de datos (Tabla VII: definición de señales estándar).
47
Farinango et al. /Marco Integrado de Continuidad Operativa y Gestión de Riesgos para EMS en Transición Tecnológica
4.7 Componente C7 Gobernanza y Cronograma
El plan se desarrolla sobre un horizonte de 24 meses,
comprendido entre enero de 2026 y diciembre de 2027
estructurada en ocho trimestres. El primer año abarca el
establecimiento de la línea base, la implementación de
mejoras urgentes, la validación del nivel de preparación
y los ajustes al plan de contingencia. El segundo año
comprende la preparación para la transición, el inicio de
la migración, la fase activa de migración y el cierre
formal del plan.
La gobernanza del componente se articula mediante
revisiones mensuales de avance a nivel técnico,
reuniones trimestrales del comité de seguimiento con
participación ejecutiva y reportes periódicos al comité
ejecutivo de la organización.
Figura 5: Diagrama de Gantt del Cronograma de los Siete
Componentes
La Evaluación de C7 se realiza con KPI4 (desempeño
de simulacros) y la adherencia de las actividades
ejecutadas al cronograma trimestral presentadas en la
Sección 5.4.
5. APLICACIÓN Y RESULTADOS
En esta sección se aplica el marco propuesto al caso
de estudio y analiza la efectividad de los resultados. Se
reporta primero la línea base de disponibilidad medida; a
continuación se evalúa la confiabilidad mediante la
Cadena de Markov, se aplica el modelo de riesgo
dinámico a los cuatro modos priorizados, se atribuyen los
resultados a los componentes del marco y se presenta la
evaluación económica por umbral; finalmente se
comparan los indicadores con referentes internacionales
y se consolidan las lecciones aprendidas.
Es importante mencionar que los parámetros del
modelo, tales como las tasas de Markov, λ0, α y M por
modo y parámetros económicos; corresponden a
estimaciones derivadas de las metas de disponibilidad y
de la ocurrencia FMEA y se identifican como valores a
calibrar con datos operacionales longitudinales.
5.1 Línea Base de Disponibilidad Medida
La efectividad del marco de continuidad de la
operación se mide mediante cinco KPIs presentados en la
Tabla IV. Estos KPIs cubren las dimensiones de
disponibilidad técnica, capacidad de recuperación,
ocurrencia de incidentes, preparación del personal y
efectividad de los sistemas de respaldo.
Tabla 4: Indicadores Clave de Desempeño del Marco de
Continuidad Operativa
KPI
Métrica
Meta
V Medido
Responsable
KPI1:
Disponibilida
d EMS
% tiempo
operativo
≥ 99,99 %
99,91 %
Adm.
Técnica /
Adm.
Funcional
KPI2: MTTR
Tiempo
promedio
recuperaci
ón
≤ 4 h
2,7 h
Adm.
Técnica /
Adm.
Funcional
KPI3:
Incidentes no
planificados
Número
de caídas
del
sistema
Tendencia
decreciente
1 período
Adm.
Técnica /
Adm.
Funcional
KPI4:
Desempeño
de simulacros
%
objetivos
alcanzados
≥ 90 %
En
medición
Adm.
Funcional
KPI5:
Tiempo de
conmutación
Tiempo
para
activar
respaldos
≤ 15 min
En
medición
Adm.
Funcional
La Fig. 6 presenta el dashboard de monitoreo
correspondiente. El resultado más significativo es la
brecha de disponibilidad: el valor medido de 99,91 %
equivale a una indisponibilidad de aproximadamente 7,8
h/año que se obtiene de (1-0,9991) * 8760, frente a la
meta de 99,99 %, que corresponde a 52,56 min/año. Esta
brecha, lejos de constituir una contradicción del marco,
cuantifica precisamente la exposición que el plan busca
reducir y, por tanto, es el punto de partida de su
evaluación.
Conviene interpretar correctamente este valor con
respecto a los demás indicadores. Un MTTR de 2,7 h y
un único incidente de indisponibilidad total no explican
por solos una pérdida de 7,9 h: la diferencia
corresponde a la operación en estados de servicio
degradado, en los que el sistema permanece parcialmente
funcional, pero por debajo de su capacidad plena. En
consecuencia, el 99,91 % debe entenderse como una
disponibilidad efectiva que es ponderada por la
capacidad funcional de cada estado y no como una
disponibilidad binaria. Esta interpretación es la que
conecta la medición empírica con el modelo de Markov
de la subsección siguiente, cuya disponibilidad efectiva
 se calibra precisamente para reproducir este valor
observado.
5.2 Evaluación de Confiabilidad Mediante Cadena
de Markov
Se resuelve numéricamente la Cadena de Markov de
cuatro estados representadas en las ecuaciones (14)(16)
para el caso de estudio. Las tasas de transición se estiman
a partir de la disponibilidad efectiva medida y de la
ocurrencia FMEA, adoptando capacidades funcionales
coherentes con la definición de cada estado.
48
Edición No. 23, Issue I, Julio 2026
Tabla 5: Tasas de Transición Calibradas (Escenario Línea Base)
Parámetro
λ₁₂
λ₂₃
λ₃₄
μ₂₁
μ₃₂
μ₄₃
Valor (mes⁻¹)
0,26
0,17
0,15
30,0
18,0
15,0
Capacidades funcionales adoptadas: 
(Normal),  (Degradado Leve), 
(Degradado Severo),  (Emergencia). Las
tasas de degradación se derivan de la frecuencia de
ocurrencia FMEA de cada modo prioritario proyectada
sobre la ventana de transición; las tasas de recuperación
se estiman a partir del MTTR observado de 2,7 h,
ajustadas por estado según la complejidad del proceso de
restauración. La condición de calibración exige 
que es propia de un sistema reparable que se recupera
mucho más rápido de lo que se degrada y se satisface con
holgura: .
La matriz generadora resultante Q, con filas
󰇟󰇠, es:
 
  
  
 
Resolviendo  con mediante
balance detallado se obtiene la distribución estacionaria:
󰇛   󰇜
y aplicando (16), la disponibilidad efectiva:
󰇛󰇜󰇛󰇜󰇛󰇜
󰇛󰇜
Es decir, . Este resultado es relevante
en dos sentidos. Primero, reproduce la disponibilidad
efectiva medida (99,91 %), lo que valida empíricamente
la calibración del modelo y confiere significado
operativo al formalismo de Markov más allá de su
formulación. Segundo, muestra que la casi totalidad del
tiempo de servicio se concentra en el estado normal
󰇛󰇜, mientras que el servicio degradado
leve () y los estados severos son
marginales. Este patrón es consistente con un sistema
que, pese a haber superado su vida útil de diseño,
conserva sus funciones críticas gracias a la arquitectura
de respaldo del Componente C4 y las acciones de
mitigación realizadas en el sistema.
La indisponibilidad efectiva de la línea base equivale
a 󰇛󰇜h/año, frente a la meta de
99,99 % que corresponde a 52,6 min/año. La brecha de
h/año cuantifica la exposición que el plan busca
reducir.
Para evaluar el efecto proyectado del plan, se
reestiman las tasas suponiendo que las medidas de
mitigación reducen las tasas de degradación en 
y mejoran las de recuperación en 50 %: 
󰆒,

󰆒, 
󰆒; 
󰆒, 
󰆒,

󰆒. La distribución resultante es:
󰆒󰇛   󰇜
Donde ef
󰆒. La indisponibilidad
proyectada con el plan es h/año, lo que estrecha la
brecha respecto de la meta de forma sustancial de 7,0
h/año a 0,7 h/año sin cerrarla por completo hasta el
objetivo de 99,99%. Esta brecha residual de
min/año es coherente con la presencia de fallas de
causa común, errores humanos sistémicos y
dependencias compartidas que el marco mitiga pero no
elimina.
5.3 Riesgo Dinámico Aplicado a los Cuatro Modos
Críticos
Se aplica el modelo de riesgo dinámico acotado de las
ecuaciones (8)(13) a los cuatro modos priorizados en la
Tabla II. Para cada modo, la tasa base λ0 se estima a
partir de la ocurrencia FMEA (mediante λ0=(O/10)·0,1
mes⁻¹), el coeficiente de envejecimiento se adopta como
α=0,05 mes⁻¹ que es el valor derivado de la tendencia de
utilización observada del historiador (5 % mensual),
extendido a los demás modos, el impacto I se toma de la
Tabla I según la severidad y la completitud de mitigación
M(24) se estima a partir de las acciones de la Tabla VII
asociadas a cada modo. La probabilidad de falla mitigada
se evalúa mediante 󰇛󰇜󰇛󰇛󰇜󰇜󰇛󰇜,
que resulta de aplicar el factor (1-M) a la tasa de riesgo
en (10) bajo la hipótesis de efectividad sostenida.
Tabla 6: Riesgo Dinámico de los Cuatro Modos Críticos (t = 24
Meses)
Modo de
Falla
I
λ0
M(24)
F(24)*
R(24)*
R(24)
mit
R**
%
Saturación
Historiador
0,90
0,08
0,80
0,976
0,878
0,472
46,3
Indispon.
AGC Pr.
1,00
0,03
0,70
0,751
0,751
0,341
54,6
Degrad.
Cálculos
0,60
0,07
0,65
0,961
0,577
0,408
29,3
Cong. App
Críticas
0,90
0,04
0,60
0,844
0,759
0,472
37,9
* Valores sin Mitigación ** Porcentaje de Reducción
Tres observaciones se desprenden de la Tabla VI.
Primera, todos los valores de riesgo permanecen acotados
en [0,1]. Segunda, las reducciones difieren entre modos
(29,3 %54,6 %) y no coinciden con el valor de M, lo que
confirma que la dinámica temporal del modelo
contribuye efectivamente al resultado. Tercera, el
resultado actual constituye, por tanto, una estimación
conservadora y defendible.
Dado que el resultado depende de parámetros
estimados, se evalúa su sensibilidad para el modo de
mayor exposición (historiador). Variando el coeficiente
de envejecimiento, la reducción de exposición pasa de
54,2% (α=0,03) a 36,5 % (α=0,07), con 46,3 % en el caso
base (α=0,05): un envejecimiento más rápido erosiona la
efectividad de la mitigación. Variando la completitud de
49
Farinango et al. /Marco Integrado de Continuidad Operativa y Gestión de Riesgos para EMS en Transición Tecnológica
mitigación, la reducción pasa de 31,2 % (M=0,70) a 68,2
% (M=0,90), con 46,3 % en el caso base (M=0,80). Esta
fuerte dependencia respecto de M subraya la importancia
de documentar y validar los pesos y de sostener la
efectividad de las acciones a lo largo de la ventana de
transición.
Figura 6: Trayectorias de Riesgo R(t) con y sin Mitigación para
los Cuatro Modos Críticos.
5.4 Atribución de Resultados a los Componentes
del Marco
Para evidenciar que los resultados derivan de la
aplicación del marco, la Tabla VII mapea cada actividad
preventiva ejecutada a su componente, al modo de falla
FMEA que atiende, a su ubicación en el cronograma (Fig.
5) y a su efecto operacional antes/después.
Tabla 7: Actividades Preventivas Ejecutadas e Impacto
Operacional
Actividad
ejecutada
Compo
nente
FMEA
Atendido
Trimestre
Efecto antes
→ después
Racionalización >
20 % de señales de
historización
C2
Saturación
historiador
T1T2
2026
Capacidad
Historizació
n extendida
≈ 24 meses
Optimización de
cálculos
C2
Degrad.
Cálculos
T2 2026
Reducción
de carga en
servidores
aplicaciones
Incremento de
colas de
procesamiento
C2/C3
Congel.
Apps
T2 2026
Mitigación
de cuellos
de botella
ejecución
Gestión y
racionalización de
alarmas
C3
Reducción
Procesami
ento de
Señales
T2T3
2026
Reducción
de carga en
servidores
aplicaciones
Definición de
señales estándar
C6
Optimizaci
ón BDD
T3T4
2026
Reducción
de tamaño
BDD
Verificación
funcional de AGC
de respaldo
C4
Indispon.
de AGC
Mensual
(T1T8)
Dispon.
AGC
alternativo
El mapeo evidencia que los modos de mayor
exposición (Tabla II) son atendidos por actividades
concretas vinculadas a componentes específicos y
ejecutadas dentro del cronograma del Componente C7.
La concentración de las acciones de racionalización y
optimización (C2) en el primer año, sobre los modos de
saturación del historiador y degradación de cálculos, es
coherente con la reducción de exposición estimada para
esos modos en la Tabla VI. Asimismo, la verificación
mensual del AGC de respaldo (C4) es la medida que
atiende el modo de falla latente de máxima severidad
identificado en la Sección 3.3.2.
5.5 Evaluación Económica por Análisis de Umbral
La justificación económica del plan se establece
mediante el análisis de umbral formulado en la Sección
2.5, que evita afirmar un beneficio puntual y respeta la
confidencialidad de los datos de incidentes. Se adopta
como cota superior pesimista, bajo la hipótesis de
transferencia total entre indisponibilidad del EMS y
energía no servida, un valor representativo 
 para la ventana de 24 meses, calculado con
VoLL =5000 USD/MWh (valor intermedio del rango
[2000, 8000] reportado en [23]) y la diferencia de
indisponibilidad entre la nea base (99,91 %) y la meta
(99,99 %).
El beneficio esperado realista corrige esta cota
mediante los dos factores condicionales de la ecuación
(19): 󰇟󰇠. El plan es costo-
efectivo cuando dicho beneficio supera su costo de
implementación , esto es, cuando 
 Para un costo de plan representativo del
orden de 150 000 460 000 USD, el umbral θ* se sitúa
entre 1,0 % y 3,0 %. La Tabla VIII presenta el análisis
de sensibilidad del beneficio esperado frente a los rangos
defendibles de VoLL y del producto  (la cota
 escala proporcionalmente con VoLL respecto del
valor base de 5000 USD/MWh).
Tabla 8: Sensibilidad del Beneficio Esperado (miles de USD)

VoLL = 2000
VoLL = 5000
VoLL = 8000
1 %
61
153
245
2 %
123
306
490
3 %
184
459
734
La conclusión económica se establece, por tanto,
como una condición de umbral: el plan es costo-efectivo
para todo  superior a θ* (del orden de 1%
3%), sin necesidad de afirmar el valor exacto de los
parámetros condicionales. De forma corroborativa y
subordinada, los registros operativos internos [27]
indican que el producto  se encuentra acotado
de manera conservadora por encima del umbral θ*. Este
resultado es consistente con la pérdida efectiva de
suministro que requiere vencer la defensa en profundidad
de SCADA y AGC (Componente C4), que es un evento
de orden superior. Esta evidencia interna confirma, sin
exponer los datos sensibles, que la condición de costo-
efectividad se satisface. La naturaleza indicativa de esta
50
Edición No. 23, Issue I, Julio 2026
estimación y el carácter no publicable de  se
declaran en la Sección 2.6.
5.6 Comparación con Referentes Internacionales
La Tabla IX compara las metas operativas del marco
con valores de referencia reportados por organismos y
publicaciones internacionales. Los objetivos adoptados
para disponibilidad, tiempo medio de recuperación y
frecuencia de pruebas de respaldo se sitúan en un rango
exigente y consistente con prácticas documentadas para
infraestructura crítica. Esta comparación es orientativa,
ya que los marcos citados no siempre presentan métricas
directamente equivalentes ni bajo los mismos supuestos.
Tabla 9: Comparación de KPIs con Benchmarks Internacionales
Indicador
NERC
CIP [8]
EPRI Best
Practices [16]
Marco
Propuesto
Disponibilidad
EMS
≥ 99,90 %
≥ 99,95 %
≥ 99,99 %
MTTR
≤ 8 h
≤ 6 h
≤ 4 h
Frecuencia de
pruebas de respaldo
Semestral
Trimestral
Mensual
5.7 Lecciones Aprendidas
El estudio muestra que la gestión efectiva de la
obsolescencia tecnológica en sistemas de misión crítica
trasciende el enfoque centrado exclusivamente en la
renovación de hardware. La integración coordinada de
componentes técnicos (C1C4), de gestión (C5C6) y
organizacionales (C7) genera un efecto de resiliencia
mayor comparado con el que podría lograrse mediante
medidas aisladas. La aplicación del marco deja tres
lecciones de valor para operadores de sistema en
situaciones análogas:
1. Sinergia entre mantenimiento y preparación
para la migración: Las acciones de optimización
requeridas para sostener la plataforma actual
constituyen simultáneamente actividades
preparatorias para el nuevo EMS, como evidencia
la doble función de la racionalización de señales y
la estandarización de datos (Tabla VII). Esta
dualidad incrementa la eficiencia de las
inversiones técnicas y reduce fricciones durante la
transición.
2. El factor humano como multiplicador de
resiliencia: Sin capacitación continua y
documentación actualizada, la redundancia de
hardware pierde efectividad operativa. En este
contexto, los simulacros trimestrales sin aviso
previo surgen como una intervención de alta
relación impacto-costo para fortalecer la
preparación del personal y la capacidad de
respuesta.
3. La cuantificación como habilitador de
gobernanza: La formulación cuantitativa del
riesgo mediante modelos de disponibilidad,
evaluación de confiabilidad por Markov, riesgo
dinámico acotado y evaluación económica por
umbral permite traducir implicaciones técnicas en
términos comprensibles para la toma de
decisiones ejecutivas, facilitando la priorización
presupuestaria y el respaldo institucional. La
adopción de un análisis de umbral, en particular,
demuestra que es posible sustentar decisiones de
inversión incluso bajo restricciones de
confidencialidad de los datos operativos.
6. CONCLUSIONES Y TRABAJO FUTURO
En el presente artículo se propone un marco integrado
de continuidad operativa estructurado en siete
componentes, apoyado en una formulación cuantitativa
que incorpora disponibilidad, redundancia, evaluación de
confiabilidad mediante cadenas de Markov, riesgo
dinámico acotado y evaluación económica por análisis de
umbral. A partir de su aplicación al caso de estudio, se
desprenden las siguientes conclusiones.
6.1 Conclusiones
1. La formulación de riesgo dinámico formulada
sobre la base de la tasa de riesgo (hazard rate),
representa la evolución de la exposición durante
la ventana de transición de forma físicamente
consistente y, por construcción, acotada en el
intervalo [0,1]. Aplicada a los cuatro modos de
falla prioritarios, estima reducciones de
exposición del orden de 29% a 55%, cerca del
46% para el modo de mayor exposición. Estos
valores difieren entre modos y, por tanto, reflejan
la dinámica del modelo.
2. La evaluación de confiabilidad mediante la
cadena de Markov de cuatro estados, resuelta
numéricamente con tasas calibradas a partir de
datos operativos, arroja una disponibilidad
efectiva del orden de 99,908% que reproduce la
línea base observada (99,91%), lo que confiere
anclaje empírico al modelo. Bajo el escenario con
plan, la disponibilidad efectiva proyectada se
aproxima al 99,98%, estrechando de forma
sustancial la brecha respecto del objetivo de
referencia de 99,99% (equivalente a 52,56
min/año), sin eliminarla por completo. La
arquitectura de respaldo multinivel (Componente
C4), complementada con la verificación funcional
mensual del AGC de respaldo, constituye la base
estructural de este resultado; la brecha residual es
atribuible a fallas de causa común, errores
humanos sistémicos y dependencias compartidas,
que el marco mitiga, pero no suprime.
3. La articulación del marco con referencias
internacionales como NERC CIP, NIST CSF,
IEC 62443, IEEE 1686 e ISO 22301 proporciona
una base conceptual consistente para la gestión de
infraestructura crítica durante ventanas
prolongadas de transición tecnológica. Su
aplicación al contexto de Operadores de Sistemas
Eléctricos presenta el potencial del enfoque para
51
Farinango et al. /Marco Integrado de Continuidad Operativa y Gestión de Riesgos para EMS en Transición Tecnológica
adaptarse a restricciones técnicas, presupuestarias
e institucionales propias de los operadores de
sistemas eléctricos en economías emergentes.
4. Las acciones de optimización ejecutadas sobre
la plataforma actual incluyendo racionalización
de señales de historización, estandarización y
optimización de datos y racionalización de
alarmas, generan un doble beneficio, al contribuir
simultáneamente a la sostenibilidad operativa de
corto plazo y a la preparación de la migración
hacia el nuevo EMS. Como se evidencia en la
atribución de actividades a componentes (Sección
5.4), esta convergencia reduce la incertidumbre y
mejora la preparación para el proceso de
transición.
5. La evaluación económica por análisis de
umbral establece que el plan de continuidad es
costo-efectivo siempre que la probabilidad de
propagación combinada con la fracción de carga
en riesgo supere un umbral del orden de 1% a 3%,
condición corroborada por los registros operativos
internos sin necesidad de divulgar datos
confidenciales de incidentes. Esta formulación
sustituye la estimación puntual previa por una
condición robusta frente a la incertidumbre y a las
restricciones de confidencialidad, y constituye
una base de decisión defendible para la
gobernanza del plan.
6. La metodología propuesta se está aplicando al
EMS del operador de sistema bajo estudio y es
transferible a otros sistemas críticos del sector
eléctrico, incluidos los de empresas de
distribución, generación y transmisión.
6.2 Recomendaciones
1. Soporte extendido con el proveedor del
software: Mantener contratos que incluyan
atención remota permanente con ingenieros
especialistas, atención presencial de emergencia
en un plazo máximo de 48 horas y acceso a la base
de conocimiento técnico, con el fin de reducir el
MTTR ante incidentes complejos que requieran
diagnóstico especializado.
2. Equipo formal de gestión de continuidad del
EMS: Establecer una estructura multifuncional
con disponibilidad permanente mediante turnos
rotativos, protocolos claros de escalamiento y
reuniones mensuales de seguimiento, como
medida de alta relación impacto-esfuerzo para
mejorar la velocidad y coordinación de la
respuesta ante incidentes.
3. Institucionalización de pruebas periódicas:
Realizar pruebas mensuales obligatorias de todos
los sistemas de respaldo incluyendo el SCADA
alternativo y el AGC de respaldo implementado
en la central designada, complementadas con
simulacros trimestrales sin aviso previo que
involucren al personal de turno completo.
4. Evaluación formal de aceleración de la
implementación del nuevo EMS: Desarrollar un
análisis costo-beneficio dirigido a la alta
dirección, orientado a valorar alternativas que
reduzcan el período de exposición al riesgo
operacional, considerando la posibilidad de
adelantar componentes de infraestructura o
software parcialmente independientes del sistema
definitivo.
6.3 Trabajo Futuro
Las líneas de investigación prioritarias incluyen:
1. Extensión del marco a operadores multisistema con
EMS regionales interconectados, incorporando el
acoplamiento de riesgos entre centros de control
vecinos.
2. Desarrollo de un gemelo digital (digital twin) del
EMS para ejecutar simulaciones predictivas de
degradación y validación anticipada de parches de
mantenimiento [28], [29].
3. Profundización del enfoque de confiabilidad
basada en la condición (CBM), integrando el
monitoreo continuo de los indicadores operativos
con la calibración dinámica de los parámetros del
modelo de riesgo y la planificación de
intervenciones según el estado real del equipo, en
convergencia con el gemelo digital de la línea
anterior.
4. Integración de técnicas de aprendizaje automático
para la detección temprana de anomalías en los
KPIs operacionales, mediante modelos de
regresión y clasificación sobre las series temporales
históricas [30], [31].
5. Calibración empírica de los parámetros λ0, α y de
las tasas de transición de Markov, así como del
modelo de riesgo dinámico (ecuaciones (7)(11)),
mediante datos operacionales longitudinales
multianuales de múltiples operadores.
6. Determinación del factor de propagación 
probabilidad de pérdida de suministro atribuible a
la indisponibilidad del EMS pese a los respaldos
para el sistema bajo estudio, a partir del análisis de
registros operativos, con el fin de afinar la
evaluación económica por umbral.
7. Aplicación del marco propuesto a otras
infraestructuras de misión crítica del sector
eléctrico, incluyendo sistemas de gestión de
distribución (ADMS, Advanced Distribution
Management System), de generación (GMS,
Generation Management System) y de
automatización de subestaciones [32].
7. AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen al Operador Nacional de
Electricidad CENACE del Ecuador por el soporte
institucional y el acceso brindando al entorno de
desarrollo del EMS que permitió validar la metodología
propuesta. Las licencias del EMS utilizadas en dicho
52
Edición No. 23, Issue I, Julio 2026
entorno son de propiedad de CENACE. Asimismo, los
autores declaran que en la preparación de este artículo se
empleó una herramienta de inteligencia artificial
generativa como apoyo en tareas de redacción y revisión
bibliográfica. Los autores verificaron y validaron el
contenido resultante y asumen plena responsabilidad por
el artículo elaborado. Todo el contenido técnico, la
formulación matemática, el diseño del marco, la
obtención de los resultados y las conclusiones son
responsabilidad exclusiva de los autores.
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Informatics, vol. 1, art. 8, 2018. doi:
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[32] IEEE Standard for SCADA and Automation
Systems, IEEE Std C37.1-2007, Piscataway, NJ, EE.
UU., 2008.
Lourdes Farinango Cisneros.-
Ingeniera Eléctrica y Magíster en
Ingeniería Eléctrica por la Escuela
Politécnica Nacional EPN, Quito,
Ecuador. Magíster en Energías
Renovables por la Escuela Superior
Politécnica del Ejército, ESPE.
Actualmente se desempeña como
Especialista Nacional de Operación en Tiempo Real en
el Operador Nacional de Electricidad CENACE. Sus
áreas de interés incluyen la gestión de sistemas
SCADA/EMS/GMS y OTS la Modelación de Sistemas
Eléctricos y Energías Renovables, desarrollo de
aplicaciones para sistemas EMS.
Gabriel P. Rivera Gárate.-
Ingeniero Eléctrico y Magíster en
Ingeniería Eléctrica por la Escuela
Politécnica Nacional EPN, Quito,
Ecuador. Cuenta con alrededor de
tres décadas de experiencia en la
gestión de sistemas SCADA/EMS
en el Operador Nacional de
Electricidad CENACE. Sus áreas
de interés incluyen la gestión de sistemas EMS/GMS y
OTS, desarrollo de aplicaciones para la operación del
sistema eléctrico en tiempo real, desarrollos de
aplicaciones para la gestión del estimador de estado, flujo
de potencia, análisis de contingencias, control automático
de generación y simuladores de entrenamiento para
operadores.
Francisco de Lima Garmendia.-
Recibió el título de Ingeniero
Electricista por la Universidad
Metropolitana, Caracas,
Venezuela, y el grado de Magíster
en Ingeniería Gerencial por la
misma institución. Actualmente se
desempeña como director de
deBarr, Venezuela. Cuenta con más de tres décadas de
experiencia en sistemas SCADA/EMS, ciberseguridad,
integración de centros de control, auditoría técnica,
migración de plataformas, puesta en servicio y
capacitación especializada para operadores y empresas
del sector eléctrico en América Latina, el Caribe,
Norteamérica, Europa, Medio Oriente, África y Asia.
Sus áreas de interés profesional incluyen sistemas
EMS/SCADA, seguridad operacional, integración de
bases de datos y aplicaciones, modernización tecnológica
de centros de control, continuidad operativa y gestión de
riesgos en infraestructuras críticas.
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